Bajo nuestros pies, en la oscuridad de la tierra, el topo excava sin descanso un mundo entero que jamás vemos. No necesita la luz para orientarse: se guía por el tacto, por las...
Bajo nuestros pies, en la oscuridad de la tierra, el topo excava sin descanso un mundo entero que jamás vemos. No necesita la luz para orientarse: se guía por el tacto, por las...